Trump anuncia cambio de política y lanza un duro mensaje al gobierno de Cuba

Nora Gámez Torres

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Con su retórica más dura para hablar de Cuba hasta la fecha, el presidente Donald Trump anunció el viernes lo que considera una “cancelación total del mal acuerdo con el régimen cubano”, ante una entusiasmada audiencia cubanoamericana reunida en el caluroso teatro Manuel Artime en Miami.

“Por casi 60 décadas el pueblo cubano ha sufrido por la dominación comunista, está gobernado por los mismos que mataron a miles de sus propios ciudadanos. El régimen de Castro ha enviado armas a Corea del Norte y apoyado la represión en Venezuela”, dijo Trump durante un discurso interrumpido por los aplausos y por gritos de “Viva Trump”.

“Sabemos lo que está pasando y recordamos lo que pasó”, subrayó.

Trump retó al gobierno cubano “a sentarse a la mesa a negociar un mejor acuerdo para el pueblo cubano, el pueblo americano y para los cubanoamericanos” y les advirtió que no eliminaría las sanciones si el gobierno no cumple las condiciones delineadas en la Ley Helms-Burton. 

“Pongan fin al abuso a los disidentes, liberen a los presos políticos, ábranse a mayores libertades políticas”, dijo. En un tono más duro aseguró que el gobierno de Raúl Castro debe cesar la política de otorgar refugio a los que huyen de la justicia estadounidense. “No tienen otra opción que hacerlo”, dijo.

Muchos miembros de la Brigada 2506 estaban en el público. “Lo importante es que la Brigada rompió sus 55 años de ser neutral para apoyar de forma unánime al presidente Trump y que este nos lo haya agradecido. Y hoy creo que volverá a hacerlo”, dijo el vicedirector de relaciones públicas de la Brigada, Vicente Blanco Capote. 

Y Trump no decepcionó.

Una vez más agradeció el apoyo de la Brigada 2506 y recordó su promesa de “ser una voz en contra de la represión” del gobierno cubano a activistas y disidentes.

“Ustedes escucharon esa promesa, usan su derecho para votar y ahora que soy su presidente, Estados Unidos expondrá los crímenes del régimen cubano. Como prometí en la campaña, nuestra política va a perseguir un mejor acuerdo. Yo mantengo mis promesas”, repitió.

Rodeado de los arquitectos de la política, el senador Marco Rubio y el representante Mario Díaz-Balart, así como del vicepresidente Mike Pence y el representante Carlos Curbelo, Trump firmó el memorando presidencial que prohíbe las transacciones financieras con las empresas cubanas controladas por los militares, entre ellas las pertenecientes al Grupo de Administración Empresarial S.A., GAESA.

Trump fustigó la política de acercamiento del expresidente Barack Obama: “¿pueden pensar en una política que tenga menos sentido que el terrible acuerdo de la administración anterior con el régimen cubano?”, preguntó, y aseguró que su política pasaría “por arriba de los militares para ayudar directamente al pueblo cubano”.

Como reportaron el Nuevo Herald y el Miami Herald, el memorando también elimina los viajes individuales de los estadounidenses que viajan para hacer contactos “pueblo a pueblo” o por proyectos educativos.

Según explicó Rubio en Twitter, los estadounidenses podrán seguir viajando de modo individual—sin necesidad de ir en un grupo organizado—bajo la categoría de “ayuda al pueblo cubano”, pero deberán alojarse en casas privadas como las que se ofrecen en la plataforma Airbnb. Sin embargo, la Casa Blanca envió un resumen de la política en la que afirma que los viajes individuales autorizados por Obama estarán prohibidos.

Algunos de estos detalles quedarán más claros cuando las agencias federales emitan las nuevas regulaciones, un proceso que podría tomar varios meses.

Uno tras otro, Díaz Balart, Rubio, el gobernador de la Florida, Rick Scott, y Pence tomaron la palabra para alabar la nueva política y al presidente Trump.

“Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer para empoderar al pueblo cubano y el presidente no ha faltado a ese compromiso”, dijo Rubio a los presentes. “Antes teníamos un presidente que le daba la mano al régimen. Hoy un nuevo presidente aterriza en Miami para darle la mano al pueblo de Cuba”, subrayó.

“En seis meses o seis años, Cuba será libre, y cuando lo sea, el pueblo de la isla dirá que la transición empezó aquí en este teatro, con un presidente que hace lo que hace falta para que la libertad retorne a la isla esclavizada de Cuba”, dijo el senador.

“El presidente Trump no pasará por alto las violaciones de los derechos humanos. El presidente de los Estados Unidos está con ustedes”, afirmó Díaz-Balart, en lo que caracterizó como un mensaje para el pueblo cubano. “Trump tratará al régimen cubano como la malévola dictadura que es”, añadió.

En un tono de campaña, el representante aprovechó para presentar a Trump como un presidente que cumple sus promesas, contrario al presidente Obama. “Usted no nos ha traicionado.  Gracias, presidente Trump”. 

Scott dijo en español que “el pueblo de Cuba merece la libertad” mientras Pence concluyó sus palabras con un “Que Viva Cuba Libre, Cuba sí, Castro No”.

La audiencia, en la que se encontraban políticos locales, miembros de organizaciones del exilio y opositores que vinieron expresamente de la isla para el evento, estaba extasiada.

“Hoy es un día de victoria”, dijo Orlando Gutiérrez Boronat, secretario nacional del Directorio Democrático. “Es una victoria estratégica de la resistencia cubana del exilio. Hemos demostrado que no nos pueden borrar”, añadió.

Trump se refirió en varias oportunidades a los fusilamientos en Cuba en los inicios de la revolución de Fidel Castro así como al sufrimiento de los exiliados. En otro momento, cedió el micrófono a la ex presa política Cary Roque y mencionó a varios disidentes cubanos presentes, entre ellos, a Jorge Luis García Pérez “Antúnez” y Angel de Fana. Los tres estuvieron en el recibimiento del avión presidencial en Miami al mediodía, en el que viajaron Rubio, Díaz-Balart y Curbelo.

También mencionó a la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler y al coordinador de la Unión Patriótica de Cuba, José Daniel Ferrer, a quienes el gobierno no dejó viajar para participar en el evento. “Estamos con ustedes”, dijo.

Sentados en un palco justo detrás del presidente, estaban los opositores cubanos Antonio Rodiles y Ailer González. 

“Este cambio de política, en la forma en que se diseñó y se está presentando, ubica en su lugar a cada actor político, es un cambio de encuadre profundo”, comentó Rodiles a el Nuevo Herald. “Los detalles irán aflorando, pero el enfoque es completamente distinto al anterior: ahora el interlocutor es una dictadura”.

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