Alimentos explosivos

 

Por: Raúl Lázaro Fonseca Díaz

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A pesar de las regulaciones establecidas, las muchas reuniones y orientaciones públicas, sigue siendo preocupante ingerir algunos alimentos que se ofertan al público, tanto de forma estatal como particular.

 “Yo no lo podía creer hasta que ocurrió delante de mis ojos”, cuenta este vecino de la calle Tulipán, en la capital, … “mi hija es maestra y está embarazada y le explotó una croqueta que estaba friendo, le quemó la cara y parte del brazo, tuvimos que salir corriendo con ella para el Hospital Calixto García, pues ya está casi al parir y cogimos mucho miedo”.

 Yunisleydis, otra joven del barrio, también hizo su historia, contó que compró unas hamburguesas -de las que valen $1.50 moneda nacional- y cuando se las comió pensó que tenía algo malo, pues según dice le cayeron como una “bomba” en el estómago, quizás por el exceso de grasa.

 En el programa televisivo Buenos Días, del pasado 3 de julio, se trató el tema del pan que se vende de forma racionada por la libreta, mal llamada de abastecimientos, y se enfatizó en la falta de higiene tanto en la elaboración como en la venta del mismo, lo que implica que hasta el propio régimen tiene que reconocer lo que para todos es evidente.

 El panorama general de la venta de alimentos en el país, está compuesto de productos sin etiquetas que nadie sabe de qué están elaborados y cuando vencen, (por ejemplo, la leche en polvo); frutas y vegetales que se maduran de forma artificial, con sustancias dañinas para la salud; productos considerados comercializables, en estado de putrefacción.

 Berta, establecida en La Habana, pero que fue técnica e inspectora de comercio y gastronomía en la provincia de Santiago de Cuba, se unió al grupo de personas que hablaban del tema y contó lo siguiente: “Yo cerré allá (en Santiago) un centro estatal de elaboración de alimentos, porque en el techo tenía filtraciones de aguas albañales del apartamento del piso de arriba”. “Fue duro “fajarme” con los trabajadores, la administradora y hasta con los jefes del ramo, pero Salud Pública me dio la razón y cerraron el establecimiento, ellos e Higiene y Epidemiología, son los que tienen la última palabra”.

 En Cuba cada policlínico que atiende uno o varios barrios, posee una Subdirección de Higiene y Epidemiología, además esta estructura se repite también a los niveles municipales, provinciales y ministerial. Existen los llamados Centros de Higiene y Epidemiología Territoriales, donde se analizan las muestras de alimentos, agua, aire, suelo, etc. de un grupo de municipios; pero al parecer estos mecanismos no funcionan.

 Un alimento inocuo es la garantía de que no causará daño al consumidor cuando el mismo sea preparado o ingerido, de acuerdo con los requisitos higiénico-sanitarios. La inocuidad es un proceso que asegura la calidad en la producción y elaboración de los productos alimentarios; pero de forma desafortunada en nuestro país se maneja el dicho de haz lo que yo digo y no lo que yo hago; ya que muy reciente, la Asociación para la Ciencia y la Tecnología de los Alimentos de Cuba (ACTAC) y otras instituciones cubanas afines, celebraron  el 6to Congreso Latinoamericano y del Caribe sobre Calidad e Inocuidad de los Alimentos; respaldados por el lema: “La cultura alimentaria en la ciencia de los alimentos, la gastronomía y los medios audiovisuales de difusión masiva”.

 Inspectores hay que pueden ocuparse de esta materia en casi todos los Ministerios, también el personal vinculado al respecto; pero a pesar de la cantidad de enfermedades que se hacen endémicas en estos momentos en el país, se permiten todos estos desórdenes en la atención de los alimentos.

 
La Habana, 18 de julio de 2017

Allí fumé

Por Dagoberto Martínez Martínez

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En la Avenida del Puerto, del pinareño poblado de La Coloma, producto de los fuertes vientos y constantes lluvias, se cayó e impactó un árbol –de más de cincuenta años de edad- contra los cables de las redes telefónicas y eléctricas, que prestan servicios en toda la avenida. Obstruyó la circulación de autos y peatones por esa vía de acceso e incluso hasta la Empresa Pesquera, una de las más importante en nuestro país. Por suerte, al producirse el accidente, no hubo que lamentar pérdidas de vidas humanas, pero sí económicas.

Este árbol -de dimensiones considerables- estaba suspendido sobre los cables, corriendo el riesgo de derrumbarlos con el paso del tiempo, en caso de que no se propusiera una solución con la rapidez que requería el caso.

La señora Iris Govea que es militante del Partido Comunista de Cuba y residente en esta propia Avenida, comentó que en horas de la mañana se comunicó con el Puesto de Mando de la Empresa Eléctrica, para denunciar el caso, y cuando se presentó en el lugar la camioneta de la Empresa y vio lo sucedido, manifestaron que era un problema de ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones S.A.).

Decidió entonces llamar a la empresa ETECSA, y al llegar el carro de dicha entidad ¡cuál fue su sorpresa!: los trabajadores le manifestaron que el problema no les pertenecía a ellos, que debía llamar a la Empresa Eléctrica, es decir: “Allí fumé”.

Con evidente disgusto la “compañera” Govea, realizó la queja al Puesto de Mando del Gobierno Provincial, para que decidiera a cuál empresa le correspondía eliminar el árbol del medio de la calle.

Con la habitual lentitud con la que se hacen las cosas en el país, al cabo de los 10 días fue la Empresa Eléctrica la que asumió la responsabilidad de retirar el árbol de la calle.

Mientras tanto no se pusieron de acuerdo todos los factores implicados en la situación, algunas actividades económicas se vieron afectadas, como por ejemplo la Pizzería estatal que está frente al lugar, porque no podían parquearse los vehículos en la zona.

La moraleja de esta historia nos permite afirmar que algo que tenga que ser solucionada por el régimen a cualquiera de sus niveles, se convierte en un gran dilema, todo el mundo trata de trasladarle el problema a otro, para no hacerse cargo de ninguna situación engorrosa. Esto es algo que hemos vivido por años en el país y que no tendrá solución mientras los que gobiernan sigan tratando de construir el socialismo.

 Pinar del Río, 18 de julio de 2017